¿Tienes alguna duda personal? ¿Ha surgido un problema? ¿Algo no te ha quedado claro? ¡Comunicate con el staff! No tenemos problemas en ayudarte, para eso estamos.

ADMINISTRADORES.



MODERADORA.

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 19 el Vie Mayo 01, 2015 7:06 pm.

Si pasa una vez, pasa dos veces... [Franklin N. Reyes & Catherine M. Jarrah]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Si pasa una vez, pasa dos veces... [Franklin N. Reyes & Catherine M. Jarrah]

Mensaje por Boone H. Jarrah el Sáb Dic 24, 2011 8:18 pm

— Bonita forma de gastar el tiempo — Sí, era temperamental y sobre todo muy expresivo, dentro de su seriedad innata, para decir la verdad de las cosas; pero si eso fuera poco para todas las personas que se encontrasen a su lado, Harvey tenía una habilidad para atinar, en los puntos claves de la situación, los mejores comentarios sarcásticos para hundir de vez en cuando el dedo en la llaga, como se decía.

La razón por la que no se había hecho participe con anterioridad, era por la esperanza que tenía de estar equivocándose en la realidad que albergaba a él y a sus primos; no tenía la intención de completar alguna historia heroica como la que tantas veces su madre le había contado sobre su tío, de hecho esperaba no tener que enfrentarse a una situación similar, pero parecía que no era el único que contemplaba la posibilidad de estar a punto de perder un buen tiempo de su vida, solo no sabía si sería de alguna manera productiva o solo detenerse en la mitad del océano a la mitad de la nada.

Su cabellera despeinada y su atuendo de color oscuro eran bastante característicos del adolecente, era una manera de representar su propia autonomía y el rechazo al aceptar lo que la mayoría de las personas pudiesen esperar de él. De hecho, de cierta manera, se estaba preguntando porque había aceptado hacer el viaje hacía Sídney, no le interesaba tener una relación especial con el resto de sus “primos”, siempre decía: Si nuestros padres compartieron una aventura de vida, no necesariamente tengo que tragarme, como sinónimo de soportar a todos por igual, a sus hijos.

Su gesto después de su primera intervención en la charla grupal no representaba más que el hecho de saber lo que el resto del grupo estaría pensando: Venga, no te lo calles y da tu opinión, sin embargo, los sucesos no podían pasar desapercibido a la ligera y al igual que su padre, tomó un tiempo necesario para iniciar a calcular lo que sería su próximo movimiento.

Miró de reojo a unos cuantos sobrevivientes más, pero la conexión fue cortada al momento de experimentar las primeras secuelas de lo que había desencadenado todo el vaivén de miradas, frases y algunos gemidos y gritos de preocupación. Su cuerpo se balanceó en mayor medida por la habitación en la que iba, incluso había sido tan brusco el movimiento que podrían entrar en la categoría de violento; cualquier otro personaje a bordo se hubiese resignado a verse perdido, y como resultado, una maldición bien ganada al Crucero Destinations Trouvées, pero no era su caso, no había tenido ni oportunidad.

Con un poco de sangre escurriendo por el lado derecho de su cara, se levantó, tomó las consideraciones necesarias para ayudarse a sí mismo. ¿Se había quedado inconsciente? , era lo más probable, no había otra manera de explicarse como había pasado de: el chico que opina en todo y que estaba por dar la respuesta a todo, al testigo eminente del inicio de una travesía, que quizás jamás había imaginado, ni en sus sueños y pesadillas.

Todo era bastante visible, pronto tendrían que abandonar el barco o se quedarían ahí más que la eternidad misma. Caminó un poco y se dirigió al primer cuerpo relativamente estable que se encontraba a sus a los rededores: — ¿qué ha pasado?, ¿por qué todo patas para arriba? —

Boone H. Jarrah

Mensajes : 12
Fecha de inscripción : 19/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Si pasa una vez, pasa dos veces... [Franklin N. Reyes & Catherine M. Jarrah]

Mensaje por Franklin N. Reyes el Mar Ene 03, 2012 8:01 pm

A veces se preguntaba si estaba haciendo lo correcto en haber aceptado adentrarse en aquel viaje, en el cual tendría que soportar a cada uno de sus ignorantes “primos”, los cuales apenas se interesaban en él. Sabía que para la gran mayoría de ellos, era una especie de ente, alguien completamente invisible que no influenciaba en casi nada, ni en decisiones, ni en fiestas, ni en lo que fuese. Porque Franklin no era como ellos, y a veces se preguntaba como era que de alguna manera, estaba vinculado a aquel grupo donde no encontraba el modo de encajar.

Solamente se convencía de haber hecho lo correcto cuando recordaba el rostro angelical de su única amiga, aquella joven que lo estaría esperando en Australia para recordarle lo que era la amistad, el hecho de sentirse aceptado y apreciado por alguien que te había escogido en la vida y no que la familia lo hubiese unido. Siempre se había preguntado que había sido de Sally, e incluso la había buscado en las redes sociales, pero no había tenido la oportunidad de encontrarla. Entonces ahí estaba, en medio de un crucero que lo llevaría a lugares que no había esperado.

Podría decirse que no llegó a darse cuenta de nada de lo que había pasado. Lo único que recordaría de ahora en más, sería aquel estruendo que lo había despertado en su cama, y como al salir del cuarto, había corrido entre los pasillos para caer entre la multitud y quedar inconsciente, sumiéndose en una oscuridad que lo salvaría de ver muchas cosas que probablemente no hubiese deseado recordar.

No supo cuando tiempo fue el que transcurrió, pero algunos chillidos se hicieron presentes en sus oídos y tuvo que pestañear varias veces para que algo de luz volviese a encontrarse en sus ojos. El joven miró a su alrededor, notando gente inconsciente, y algún que otro cuerpo que no tenía señales de vida, lo que lo hizo sobresaltarse y “tomar asiento” en el suelo. Notaba su corazón disparado, haciendo notorias sus aceleradas pulsaciones, e hizo lo posible por ponerse de pie, sujetándose a la pared a causa de sus temblorosas piernas. La cabeza le daba vueltas y podía sentir un ardor en el brazo derecho, aquel con el cual probablemente había caído y se había cortado con algo, ya que notaba un ligero rastro de sangre.

A causa del abombamiento, su cerebro tardó en recibir las palabras que le dirigía una voz conocida, y observó a su lado para ver a Boone Jarrah preguntando sobre la situación. Franklin lo observó con una expresión que dejaba bien en clara su confusión, y sin dejar de respirar con fuerza, negó con la cabeza, clavando sus ojos azules en los oscuros y profundos de su primo.

- Habremos chocado con algo, o tal vez nos volcó una ola… o hubo un fallo técnico – repuso en un tono algo exaltado, intentando analizar cual de las opciones era la más realista o posible, mientras su visión abandonaba al joven Jarrah para buscar a algún rostro conocido entre los muchos que llegaba a vislumbrar - ¿Has visto a alguien más? ¿Mis hermanos? – quiso saber, colocando una mano en su herida, mientras se incorporaba por completo.

Franklin N. Reyes

Mensajes : 10
Fecha de inscripción : 16/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.